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La hipertensión arterial es una afección cardiovascular que puede pasar desapercibida si no estamos atento a los síntomas que presentamos. Asimismo, esta afección es más común después de los 40 años, aunque también puede presentarse antes. De esta manera, te explicaremos Cómo se puede prevenir la hipertensión arterial, sus síntomas, causas y como prevenirla.
1. Hipertensión arterial
La hipertensión arterial ocurre cuando los niveles de presión arterial aumenten de manera sostenida o continua. En este sentido, el corazón ejerce presión sobre las arterias para que estas puedan conducir la sangre hasta los órganos del cuerpo humano. Asimismo, a esta acción se le conoce como presión arterial, y su presión máxima se obtiene en cada contracción que tiene el corazón y la mínima presión con cada relajación del mismo.
La presión arterial alta o hipertensión arterial es una afección de salud muy común donde la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias se vuelve alta y puede ocasionarte problemas de salud; por ejemplo, una enfermedad cardiaca. De esta manera, la presión arterial se determina por la cantidad de sangre que el corazón bombea, así como por el grado de resistencia al flujo de la sangre en las arterias.
Mientras más sangre bombee el corazón y más estrechas se encuentren las arterias, mayor será la presión arterial del individuo. De esta manera, la lectura de presión arterial se detalla en milímetros de mercurio (mm Hg) y tiene dos números; el valor superior o presión sistólica mide la presión en las arterias cuando el corazón late. Ahora bien, el valor inferior o presión diastólica mide la presión en las arterias entre los latidos.
Una persona puede tener presión arterial alta por años y no presentar ningún síntoma o malestar; no obstante, una alta presión arterial sin control aumenta el riesgo de padecer problemas del corazón más graves como un paro cardiaco o accidente cerebrovascular. Cabe resaltar que, la presión arterial alta es fácil de detectar al medirla con un tensiómetro y una vez conoces el diagnóstico puedes trabajar con un médico especializado su control.
2. Síntomas de la hipertensión arterial

Muchas personas que padecen de presión arterial alta no presentan signos, incluso si las mediciones de presión alcanzan niveles muy elevados. En este sentido, algunos de los síntomas de la hipertensión arterial pueden ser dolor de cabeza, sangrado nasal, dificultad para respirar. Sin embargo, estos síntomas de hipertensión arterial no son específicos y es muy común que no se presenten hasta que alcanza una etapa grave o fatal.
La limitación mayor al momento de detectar la presión arterial alta es que la mayoría de los casos transcurren sin que se presenten síntomas de la hipertensión arterial. Algunas veces los dolores fuertes de cabeza ayudan a detectarla, ya que la persona se pone en alerta y acude al médico o un centro de salud para que le midan la tensión. No obstante, muchas personas no lo consideran como un síntoma de hipertensión arterial porque coinciden con otros factores de las actividades diarias del individuo o como una respuesta al dolor.
Cuando una persona acude al médico, generalmente le miden la presión arterial como parte de los exámenes de rutina. Asimismo, se recomienda que le pida a su médico que mida la presión cada dos años si tiene entre 18 a 39 años. En caso de que presentes un riesgo elevado de presión arterial alta o tengas más de 40 años, es aconsejable que todos los años realice un control de su hipertensión arterial.
La presión arterial alta debe medirse en ambos brazos para determinar si existe alguna diferencia; además, es importante utilizar un brazalete del tamaño adecuado. En este sentido, si no acudes regularmente a un médico, puedes medirte la presión arterial en una feria de salud, farmacia o algún lugar de tu comunidad donde desempeñen esta labor.
Causas de la hipertensión arterial

Las causas de la hipertensión arterial aún se desconocen sus especificaciones; aunque se relacionan a diversos factores que suelen presentarse en la mayoría de las personas que la sufren. En este sentido, debemos separar las causas relacionadas con la genética, la edad, el sexo y la raza que no pueden cambiarse.
En comparación con aquellos que pueden cambiar al mejorar los hábitos de vida o el ambiente en que se desarrolla el individuo. Por ejemplo, la obesidad, consumo de alcohol, fármacos en exceso, sensibilidad al sodio o el sedentarismo. A continuación te presentamos las causas de la hipertensión arterial:
Causas no modificables
- Factores genéticos: la predisposición a desarrollar esta afección se relaciona con factores genéticos cuando un familiar de primer grado presenta dicha enfermedad. Se ha demostrado científicamente que cuando una persona tiene un progenitor o ambos que padecen de hipertensión, los riesgos de desarrollar la afección son el doble que las personas que sus padres no poseen hipertensión.
- Sexo: los hombres son los más propensos a desarrollar hipertensión arterial en comparación con las mujeres, que su riesgo aumenta cuando llegan a la menopausia. Esto se debe a que las hormonas femeninas que protegen a la mujer en su edad fértil reducen los riesgos de sufrir enfermedades del corazón.
- Edad y raza: la edad influye, ya que al pasar los años los riesgos de padecer hipertensión arterial aumenta hacia la vejez. Mientras tanto, las personas de raza negra tienen mayor posibilidad de desarrollar hipertensión que las de raza blanca.
Causas modificables
- Sobrepeso y obesidad: las personas que poseen sobrepeso y obesidad serán más propensas a tener hipertensión arterial que las personas que tienen un peso normal. De esta manera, la frecuencia de presión arterial alta entre las personas obesas sin importar la edad es de 2 a 3 veces superior. Aunque no se ha especificado si es la obesidad por sí misma que causa esta afección, la obesidad se relaciona con otros factores que son en parte responsables del aumento de presión.
Otras causas son las vasculares, ya que las personas que tienen problemas del río pueden desarrollar hipertensión, de hecho se asocian con un 2,5 a 6% de las causas. En este sentido, pueden afectar diversas patologías como la enfermedad renal poliquística, renal crónica, tumores productores de renina, estenosis de la arteria renal o el síndrome de Liddle. Mientras tanto, las afecciones endrocrinológicas representan entre el 1 y 2% de las causas de la hipertensión arterial.
Los desequilibrios hormonales, exógenos y endógenos también se incluyen en estas causas, como la administración de corticoides. En consecuencia, un 5% de mujeres que toman anticonceptivos orales pueden desarrollar hipertensión y los factores de riesgo son la obesidad o una enfermedad renal leve. Ahora bien, las principales causas de la hipertensión arterial por hormonas endógenas son el síndrome de Cushing, feocromocitoma, hiperaldosteronismo primario y la hiperplasia suprarrenal congénita.
Tratamiento de la hipertensión arterial

Existen dos formas de tratamiento de la hipertensión arterial que son fundamentales para mejorar su calidad de vida. Para comenzar, es fundamental mejorar los hábitos de vida e incluso cambiarlos a unos que sean saludables como método de prevención de la hipertensión arterial. Asimismo, quien ya posee esta afección podrá sentir mayor bienestar al llevar una alimentación saludable.
Es importante, disminuir o evitar el consumo de grasas, azúcares y calorías al mismo tiempo que realizar actividades físicas o ejercicios. De esta manera, con estas dos prácticas podrá bajar de peso, mantener un control del mismo y controlar la hipertensión tiene cura al mejorar el funcionamiento adecuado de su organismo. Cabe resaltar que, se debe evitar el consumo de alcohol y dejar de fumar en caso de que realice dicha práctica.
Por otra parte, para el tratamiento de la hipertensión arterial, su médico le puede recetar tratamientos farmacológicos; en la actualidad existen unos muy útiles para el control de la presión arterial alta. De esta manera, generalmente el tratamiento inicia con un solo fármaco y en caso de que esta medida no sea efectiva, se deberán combinar con dos o tres medicinas para lograr el control de la hipertensión arterial.
El tratamiento de la hipertensión arterial incluye fármacos de diferentes grupos como los diuréticos, betabloqueadores, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), antagonistas del calcio, antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARA-II) y alfabloqueantes.
La hipertensión tiene cura, pero esta es una enfermedad crónica, por lo que es fundamental que los pacientes realicen su tratamiento de forma constante y eficaz. Puesto que, muchas personas tienden a relajarse con las instrucciones médicas, ya que esta patología se padece durante muchos años. Sin embargo, al no seguir el tratamiento de la hipertensión arterial o la dieta recetada por el médico, puede presentar consecuencias graves como complicaciones cardiovasculares como el infarto de miocardio, deterioro de la función renal o circulación de las piernas.
https://fundaciondelcorazon.com/prevencion/riesgo-cardiovascular/hipertension-tension-alta.html









