La menopausia es un proceso normal que viven las mujeres en la cual dejan de presentar la menstruación, esta es una época que suele presentarse de forma natural, sobre todo después de los 45 años. En este sentido, debido a los cambios hormonales que pasan las mujeres, se pueden presentar algunas afecciones médicas como las infecciones de orina. Este artículo hablaremos Por qué se repiten las infecciones de orina en la menopausia.
La menopausia aparece cuando no se presentan menstruación durante un año, asimismo, existen síntomas y cambios que pueden iniciar unos años antes. Estos síntomas pueden incluir: dificultad para dormir, sequedad vaginal, cambios de humor, calor y sudoración nocturna, caída del cabello, dificultad para concentrarse y cambios en las menstruaciones que pueden ser más o menos duraderas, con más o menos tiempo entre cada período.
Con la perdida de la menstruación se origina una falta de estrógenos que alteran el aparato urogenital, haciéndolo más vulnerable ante las infecciones urinarias. En este sentido, a partir de los 50 años aproximadamente, las infecciones de orina pueden volverse recurrentes a raíz de los cambios fisiológicos naturales de la menopausia. Asimismo, la falta de estrógenos deja sin protección a la vagina ante diversos agentes patógenos, ya que existe una menor producción de lactobacilos.
Cabe resaltar que, debido a la baja en la carga hormonal, el pH de la vagina varía, lo que ocasiona un desequilibrio en la flora vaginal que puede dar paso a la colonización de bacterias. Posteriormente, estas bacterias se adhieren al tracto urinario y se produce la infección de orina. Generalmente, la bacteria causante de estas infecciones es la Escherichia coli y puede originarse por diversas causantes a lo largo de las etapas de vida de una mujer.
1. Infección urinaria

Una infección urinaria es una afección que se produce en cualquier parte del sistema urinario, es decir, los riñones, uréteres, vejiga o uretra. Por lo general, las infecciones ocurren en las vías urinarias inferiores, es decir la vejiga y la uretra. De esta manera, la infección que se produce solo en la vejiga puede ser dolorosa y molesta, y cuando se extiende a los riñones puede presentar consecuencias graves.
Los síntomas de infección urinaria a veces no aparecen y esta afección pasa desapercibida; no obstante, cuando hay síntomas de infección urinaria se pueden incluir los siguientes:
- Necesidad urgente y constante de orinar.
- Orina frecuentemente por cantidades pequeñas.
- Orina de aspecto turbio.
- Sensación de ardor al orinar.
- Orina de color rojo, amarronado o rosa brillante (signo de sangre en la orina).
- Olor muy fuerte en la orina.
- Dolor pélvico, sobre todo en el centro de la pelvis o alrededor del hueso púbico.
Existen diferentes tipos de infecciones urinarias según la zona donde está se localice. De esta manera, la infección en riñones conocida como pielonefritis aguda produce síntomas de infección urinaria como fiebre alta, temblores y escalofríos, dolos de espalda o en un lado, vómitos y náuseas. Asimismo, la infección en la vejiga llamada cistitis produce síntomas de infección urinaria como sangre en la orina, micciones frecuentes y dolorosas, presión en la pelvis, dolor en el abdomen.
Tratamiento para infección urinaria

Los médicos por lo general recetan antibióticos para tratar la infección urinaria que tomar; en este sentido, el medicamento recetado y el tiempo que se deba tomar dependerá del estado de salud del paciente y del tipo de bacterias presentes en la orina. En este sentido, para infección urinaria que tomar es importante que acudas al médico y te realices los exámenes de diagnóstico pertinentes.
Los medicamentos que se suelen recomendar para las infecciones simples de las vías urinarias son la trimetoprima o sulfametoxazol; la ceflaxina, la ceftriaxona. Por otro lado, cuando las infecciones urinarias tienen complicaciones o pasaron a ser una infección renal, el médico puede recetar antibióticos conocidos como fluroquinolonas como la ciprofloxacina o levofloxacina.
Los síntomas de una infección urinaria desaparecen después de unos pocos días del inicio del tratamiento; sin embargo, es necesario que completes el tratamiento en cantidad y días recetados para eliminar todos los rastros de infección. Además, si tienes infección urinaria frecuente, el médico puede indicarte tratamientos con algunas indicaciones como por ejemplo: antibióticos en bajas dosis por seis meses o más.
Para la infección urinaria que tomar cuando son frecuentes pueden recetarte también una dosis única de antibiótico después de tener relaciones sexuales en caso de que la infección se relacione a la actividad sexual. Asimismo, se recomienda un autodiagnóstico y tratamiento si permaneces en contacto con tu médico y terapia de estrógeno vaginal si te encuentras en la posmenopausia.
Cuando hablamos de infección urinaria hablamos no solo del tracto urinario, si no debemos extendernos a las demás; en el cual las más frecuentes son la candidiasis vaginal, la vaginosis bacteriana y vulvovaginitis. Lo más recomendable es que acudas a tu médico para que te indiquen el tratamiento que mejor se adecue a tu afección. Sin embargo, te dejamos algunos consejos de óvulos para infección de orina.
La candidiasis vaginal es una infección de la vagina interna-externa originada por el hongo cándida; esta tiene síntomas como aumento del flujo vaginal, escozor y un picor que va en aumento. De esta manera, el tratamiento se realiza con óvulos para infección urinaria, donde se colocará un óvulo de clotrimazol por al menos tres días en la mañana y la noche. Se recomienda el uso de un gel íntimo calmante con pH neutro que alivie la zona íntima creando un ambiente hostil donde los hongos no puedan proliferar ante los primeros síntomas.
Por su parte, la vaginosis bacteriana es una alteración en la flora vaginal donde se multiplican las bacterias perjudiciales; presenta síntomas como flujo vaginal, líquido blanquecino o grisáceo con mal olor. Del mismo modo, el tratamiento se lleva a cabo con óvulos para infecciones urinarias como el Cumlaude Óvulos CLX y se recomienda un gel íntimo diario.
La vulvovaginitis es un proceso inflamatorio de la vagina y la vulva no relacionado a infección necesariamente. Esta presenta síntomas como picor, escozor, flujo blanquecino y es frecuente después de tener relaciones sexuales. Asimismo, su tratamiento se centra en el uso de jabón íntimo para aliviar la zona y recuperar la flora vaginal de forma adecuada como los óvulos para infección urinaria.
Infección urinaria en el embarazo

Las mujeres son más propensas a sufrir una infección urinaria en el embarazo, siendo una de las afecciones más comunes debido a los cambios que se presentan en el organismo de la mujer. De esta manera, la hormona progesterona durante el embarazo relaja los músculos de los uréteres, los dilata y hace que el flujo de orina sea más lento; en consecuencia, tarda más tiempo en pasar las vías urinarias, lo que aumenta el riesgo de reproducción de bacterias.
La progesterona también relaja los músculos de la vejiga, lo que hace que sea más difícil vaciarla por completo y aumenta el riesgo de reflujo de la orina, provocando que la orina regrese hasta los riñones y aumenta la posibilidad de infección urinaria en el embarazo. Además, el pH de la orina cambia siendo menos ácida y con mayor tendencia a tener glucosa, aumentando la posibilidad de proliferación de bacterias.
La infección urinaria en el embarazo es más grave, ya que existe posibilidad de que esta infección se extienda hasta la corriente sanguínea, lo que es peligroso tanto para la mujer como para el feto. En este sentido, una infección urinaria en el embarazo puede ocasionar complicaciones tanto en el parto como en la gestación del feto, aumenta el riesgo de parto prematuro, contracciones prematuras y retarda el crecimiento intrauterino.
Infecciones de transmisión sexual
Las infecciones de transmisión sexual son aquellas que se contagian entre las personas mediante el contacto sexual y pueden ser por vía vaginal, anal u oral. En este sentido, las infecciones de transmisión sexual más comunes son la clamidiasis, sífilis, gonorrea o tricomoniasis. A veces las personas infectadas no presentan síntomas o la misma no pasa a ser enfermedad, por lo que se ha comenzado a conocer como infección de transmisión sexual (ITS).
Aunque las ITS y enfermedades de transmisión sexual (ETS) se refieren a lo mismo, se debe destacar que, una persona puede contraer una ITS sin tener una ETS. De esta manera, aunque en la mayoría de los casos, las ITS no presentan síntomas o son muy leves, por lo que dificultan un diagnóstico certero. En consecuencia, los síntomas más comunes de las infecciones de transmisión sexual son dolor abdominal, ardor, secreción uretral en hombres, cambios en el flujo vaginal en mujeres, y úlceras genitales.
Prevención de infección urinaria repetitiva en la menopausia
La infección urinaria repetitiva en poco tiempo suele convertirse en una afección muy molesta; después de la menopausia es más fácil estar expuesto a este problema. En este sentido, la reducción de hormonas y el debilitamiento del suelo pélvico puede provocar pérdidas de orina o prolapsos de vejiga. Por lo general, estas son causas de infección urinaria recurrente.
Para prevenir la infección urinaria repetitiva en la menopausia se recomienda el uso de estrógenos vaginales en casos de atrofia vaginal muy frecuentes en la postmenopausia. De esta manera, los estrógenos aumentan la concentración de lactobacillus en la flora y mantiene el pH vaginal. Cabe resaltar la importancia de asistir a una cita médica para evaluar la mejor manera de prevenir las infecciones urinarias según sea tu caso.
https://medlineplus.gov/spanish/menopause.html
https://www.lgs-analisis.es/diferencia-enfermedad-infeccion-de-transmision-sexual/









